En la reunión de varones se vivió una noche de mucha bendición, marcada por la alabanza, enseñanza, reflexión profunda y confraternización.
La enseñanza poderosa sobre las responsabilidades y el rol del hombre a la luz de la palabra de Dios, recordando su llamado a liderar con integridad, amor y servicio, varios varones nuevos recibieron del amor y fortaleza de Dios.
La cita se cerró con una deliciosa cena, llena de risas, donde se pudo compartir experiencias, motivación y compañerismo. Fue un tiempo que edificó vidas y renovó el propósito de cada varón.












