Editorial Anuario 2025
Cada plataforma y cada reunión con un solo fin: expandir El Reino.
Diciembre de 2025
Quiero empezar en esta ocasión compartiendo palabras de bendición sobre todos y cada uno de los hermanos y hermanas que día a día con fidelidad y amor nos congregamos en Torre Fuerte, Mi Casa Que este próximo año 2026 sea un año propicio en la vida de cada uno de Uds., que los anhelos de su corazón se cumplan, que la intimidad con el Espíritu Santo sea más profunda cada día y que su guía sea del todo efectiva. Que este año las bendiciones de Dios sobreabunden en sus vidas, familia, trabajo y negocios. Tengan un 2026 próspero.
Antes de pasar la hoja de este 2025, es siempre bueno hacer un balance de lo acontecido para sacar de ello enseñanza, rememorando aquello que marcó diferencia durante el año.
El 2025 marcó la continuación de la crisis económico-financiera que ya veníamos soportando especialmente desde el 2024. La continua alza de precios de toda clase de artículos, la falta de divisas, en especial de dólares americanos, la escasez de combustibles, la pérdida de poder adquisitivo de la moneda, la pérdida de fuentes de trabajo, y una inflación que fue acelerándose, se convirtieron en la “normalidad” del diario vivir. Acompañados de información que reflejaba un deterioro acelerado del País en prácticamente todo tipo de ámbitos.
Fuimos cruelmente “castigados” con las campañas electorales, los dimes y diretes de la política. El 2025, año del Bicentenario de la Patria, pasó con más pena que gloria, y con la performance “desastrosa” del aparato Estatal, en los tres niveles (Nacional, Departamental y Municipal). Un año para el olvido en ese sentido.
Gracias a Dios, en el 2025, los incendios forestales no afectaron grandes extensiones de territorio como en años anteriores. Lo que no amainó fueron los permanentes bloqueos de carreteras. Realmente la fotografía de lo acontecido es para cansar a cualquiera que no tenga la esperanza puesta el nuestro Señor.
Nosotros seguimos en la tarea de expandir el Reino de Dios a través de los diferentes medios que disponemos. Nuestras reuniones generales de cada domingo, los discipulados de cada red, nuestros Grupos de Alcance semanales, la Televisión secular, nuestra TFE la Radio por internet fueron parte de nuestro arsenal.
Continuamos equipando a nuevos miembros en la Academia de Obreros, ministramos en los Encuentros, tuvimos Talleres de la Visión y Lanzamiento de Líderes. Realizamos bautismos masivos, así como vigilias. Llevamos adelante campamentos de edificación relacional y compañerismo, donde los jóvenes pudieron celebrar a nuestro Señor, recibir ministración y a la vez compartir sanas competencias.
En cuanto a Eventos, destacamos la realización de FLIABOOK con la participación de los pastores Eric e Idalid Jacquit quienes vinieron desde México trayendo un mensaje para enriquecer a la familia. Junto con ellos participó también en la alabanza su hijo Titus, ministro recién graduado de Portland Bible College.
La red de Juveniles, Holy Youth, tuvieron un campamento muy particular a mediados de año ya que contaron con la ministración de Titus Jacquit, un joven valor con un mensaje fresco de bendición.
Las mujeres de la iglesia se reunieron en el ya habitual “Como la Miel” en Mayo y Noviembre y celebraron al Señor solo como ellas saben hacerlo.
La Red de Jóvenes primordialmente estuvo muy activa proyectando películas con mensaje cristiano, las que tuvieron una buena acogida y concurrencia.
El CLEM siguió en su labor de equipar a los hermanos de la Iglesia con dos periodos de clases, este año tuvimos dos graduados que cumplieron con toda la currícula.
Tuvimos en dos ocasiones noches de Alabanza y Adoración. Fueron siete grupos de Alabanza de la Casa estuvieron ministrando en cada ocasión.
A fines de Noviembre recibimos la visita de los Prs. Alberto y Silvia Salcedo, quienes ministraron en los servicios dominicales de Torre Fuerte, junto con ellos llegaron los componentes de la agrupación musical EK, quienes estuvieron a cargo de la alabanza en los tres servicios de ese domingo. Fue una ocasión muy especial.
TFE la Radio siguió en el proceso de consolidar los diferentes programas que tiene, tanto en el ámbito de la edificación, así como en materia de información y opinión dando pasos sostenidos, buscando posicionar el mensaje de la Casa, así como estrechando la interrelación con los hermanos.
Con la mirada puesta en nuestro Salvador pedimos que Dios bendiga Bolivia. Dios bendiga a cada hermano que se congrega en Torre Fuerte, Mi Casa.
Rafael Vargas