No hemos avanzado por nuestras fuerzas, sino sostenidos por Su gracia.

Cada año es un testimonio vivo de la fidelidad de Dios. Al mirar lo que hemos caminado como Iglesia, reconocemos que no hemos avanzado por nuestras fuerzas, sino sostenidos por Su gracia, Su palabra y Su amor constante.

Hoy celebramos no solo los logros visibles, sino cada oración sembrada, cada familia restaurada, cada vida alcanzada y cada paso de obediencia dado en fe. TORRE FUERTE sigue siendo un lugar donde Dios edifica corazones, levanta generaciones y cumple Su propósito  en medio de Su pueblo.

Miramos hacia el 2026 con una fe firme y un corazón lleno de esperanza, creyendo que Dios fortalecerá a cada familia, traerá sanidad y unidad a nuestros hogares, afirmará la fe de quienes se congregan en TORRE FUERTE y seguirá consolidando a nuestra Iglesia como una casa sólida, guiada por Su voz, comprometida y dispuesta a impactar generaciones para la gloria de Su nombre.

¡Dios te bendiga!

Rose Mary de Vargas