Mujeres,
el arma secreta de Dios

Como la Miel
Este año, las mujeres de Torre Fuerte fuimos edificadas para prosperar y llamadas a servir.
Este 2025 no fue solo un año de reuniones; fue un tiempo de transformación. A través de dos ediciones inolvidables de “Como La Miel”, Dios preparó nuestros corazones con testimonios poderosos y una Palabra ungida.
MAYO: Prosperidad con Propósito
Entendimos que la bendición de Dios es integral. A través de testimonios impactantes, reafirmamos que la verdadera prosperidad nace de un corazón que honra al Señor.
El Mensaje de la Pastora Rose Mary: Fundamento Firme. Nos recordó que para tener una vida bendecida y un crecimiento inquebrantable, nuestra fe debe estar cimentada únicamente en la Roca: Jesucristo.
NOVIEMBRE: El Privilegio de Servir
Descubrimos que servir en la Casa de Dios no es una carga, sino nuestra mayor expresión de amor. En un conversatorio íntimo, fuimos desafiadas a usar nuestros dones para edificar el cuerpo de Cristo.
El Mensaje de la Pastora Rose Mary: La Humildad del Siervo. Aprendimos que el servicio es la imitación más alta de Jesús. Al servir a otros con humildad, estamos sirviendo directamente al Rey.

Esencia
Una tarde donde 95 corazones latieron al mismo ritmo.
No fue solo una reunión, fue una cita divina. Bajo el lema “La obra maestra de Dios”, vivimos una tarde inolvidable entre amigas, risas y una creatividad desbordante.
Lo que comenzó como un encuentro de 95 jovencitas, se convirtió en un espacio de adoración genuina y ternura. Entre testimonios que edifican y palabras que sanan, Dios nos recordó nuestro verdadero valor. No solo nos llevamos recuerdos; nos llevamos la certeza de ser amadas y la alegría de lazos que ahora son inquebrantables.
“Más que momentos compartidos, fue un toque de Dios directo al corazón.”

Resplandece
Holy Workers
En julio, el tiempo se detuvo para recordar una verdad que a veces se olvida: No son lo que el mundo dice, son lo que Dios dice.
Bajo el lema Mujer 360, se vivió una noche donde las etiquetas cayeron y la verdadera identidad de hijas emergió con fuerza. Fue un tiempo hermoso donde cada asistente pudo reafirmar que es amada, perdonada, redimida y escogida.
¿El milagro más grande de la noche? 30 mujeres entregaron su vida a Jesús, volviendo a casa con una Biblia nueva y libros de regalo.