
Más que un aula, un segundo hogar. Este 2025, Torre Chicos no solo fue un lugar para aprender historias bíblicas; fue un refugio de amor donde cada niño fue acogido, cuidado y acompañado. Entendemos que nuestros pequeños son el tesoro que Dios puso en nuestras manos, y por eso, nuestra prioridad ha sido crear un ambiente seguro y lleno de afecto.
¿Qué vivimos este año?
La fe no tiene por qué ser complicada. A través de juegos, dinámicas y risas, sembramos valores eternos en corazones pequeños:
- Amor y Respeto: Aprendiendo a convivir como familia de Dios.
- Obediencia y Gratitud: Valores para el día a día.
- Amistad Genuina: Creando lazos que duran para siempre.
Un dato clave: Torre Chicos estuvo presente en cada actividad de la congregación. Mientras los grandes recibían la Palabra, los chicos también crecían a su nivel.
Familias conectadas
Sabemos que para que los padres disfruten la presencia de Dios, necesitan paz mental. Torre Chicos se ha consolidado como un aliado de las familias. Generamos un espacio de confianza total, donde papá y mamá saben que sus hijos no solo están “cuidados”, sino que están siendo formados espiritualmente con responsabilidad y cariño.
Héroes sin capa: Nuestros Maestros
Nada de esto sucede por arte de magia. Detrás de cada sonrisa y cada lección aprendida, hay un equipo de servidores fieles. Su constancia cada domingo es el reflejo del amor de Jesús. Con paciencia y esperanza, han sembrado semillas que darán fruto a su tiempo. ¡Gracias por su entrega!
El llamado es para ti
Servir a la próxima generación es un privilegio que deja huella. Si sientes que Dios te llama a ser parte de la “Iglesia de los Niños”, hay un lugar para ti en este equipo.
Tu servicio puede marcar la diferencia eterna en la vida de un niño. ¿Te animas?
“Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.”
Proverbios 22:6










